Las Merindades 

Comarca natural del tercio norte de la provincia de Burgos, en la comunidad Autónoma de Castilla y León. Con una superficie de 2821 Km2, limita al norte con las estribaciones meridionales de la Cordillera Cantábrica en su sector oriental, al sur con las estribaciones de la Meseta Norte del páramo de Masa y Bureba-Ebro, al noreste con la provincia de Vizcaya, al noroeste con Cantabria  y al este con Alaba.

 

Administrativamente la Comarca se encuentra dividida por 27 municipios y 425 pedanías, organizándose en torno a ellos, organización ancestral de la que surgió la vieja Castilla “Castela Vetula”.

 

El hombre ha ido modelando su paisaje, creando unas condiciones naturales a las que, con el paso del tiempo, se han ido adaptando todas las criaturas. De la Comarca en torno al 38% de su superficie es suelo forestal, el 16% superficie agraria útil, el 29% dedicada a prados y pastizales y el 17% restante son núcleos de población, ríos, etc.

Las zonas bajo manejo humano, las agrarias más los prados y pastizales, comparten casi a partes iguales la superficie del territorio con el suelo forestal, de esta combinación surgen las condiciones idóneas para la Biodiversidad.

Introducción a la 

Comarca de las

Merindades

Aves más comunes

de las Merindades

Arbolados

Arbustivos

Herbáceos

Acuáticos

Agrícolas

Humanizados

Roquedos

Donde alternan sierras y valles con desigual exposición solar entre solanas y umbrías, el reborde orográfico y las áreas de montaña, nos muestran características geomorfológicas y bioclimáticas extremadamente ricas y complejas.

Esto se refleja bien en el tapiz vegetal, desde los bosque de clara influencia atlántica (bosques húmedos) a otros más mesoxerófilos (bosques secos)

 

Donde los arbustos o matorrales y las matas leñosas protagonizan el paisaje.

 Los arbustos son vegetales leñosos que alcanzan de 2 a 5 m.

Las matas leñosas altas entre 50 cm y 2 m. y las matas leñosas bajas varían entre 5 y 50 cm.Los podemos encontrar al abrigo de los grandes árboles formado su sotobosque, en les entre cultivos u ocupando grandes extensiones allá donde no llega la cubierta arbórea.

En este hábitat vamos a incluir a los herbazales y prados, que constituyen manchas continuas de vegetación predominantemente herbácea.

 En las comunidades de vegetales que forman prados y pastos, la composición difiere según el nivel de humedad del suelo, la productividad del mismo y la altitud.

Cuenta con una intrincada red de cauces fluviales y zonas húmedas que dan forma a este espléndido territorio. Los ríos, lagunas, charcas, embalses y pantanos constituyen un medio que atesora una riqueza natural de indudable valor. Los ríos, sus afluentes y las lagunas constituyen los sistemas naturales; los embalses y pantanos son construcciones humanas o sistemas artificiales.

 

Zonas bajo manejo humano continuo, usadas exclusivamente con fines agropecuarios.

Estas zonas, ganadas por el hombre en el transcurso de la historia a los bosques y matorrales, fueron paulatinamente desapareciendo a favor de estas áreas de cultivos ya que procuraban la manutención del ser humano.

 

Zonas donde la presencia del hombre es permanente: los pueblos de las Merindades y sus áreas peri-urbanas. La presencia del hombre en la zona ha dejado una huella de gran belleza en el rico patrimonio arqueológico que ha llegado hasta nosotros.

La herencia del modelado kárstico se ve enriquecida por la acción eficaz de las aguas sobre las calizas que introduce matices ecológicos de especial significado geográfico; forma paredes, cresterías, cornisas, agujas y gargantas y dibuja bellos paisajes en sus espectaculares acantilados rocosos